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domingo, 29 de mayo de 2016

"LA FRUTERIA ANDORRANA", ENCARGADA DE PRESENTAR LOS PREMIOS IGNOTUS 2016

En las elecciones generales que tuvieron lugar el 20 de Diciembre del 2015, ignorando la prohibición que impone la legislación electoral española (L.O. 5/85: http://www.congreso.es/jelect/normativa/LOREG_08-09-2011.pdf) de no publicar encuestas faltando menos de cinco días para el gran día, y de manera similar a lo que ha sucedido en las presidenciales francesas, una web empezó a publicar sondeos cuatro, tres y hasta dos días antes amparándose en su ubicación en territorio andorrano (hay quien opina que el status socioeconómico de territorios como Andorra y Gibraltar se basa en permitir cosas que en los países circundantes no se pueden hacer pero una observación de ese tipo sería imprudente por nuestra parte así que mejor omitimos el comentario y nos ahorramos una protesta formal de parte de alguna embajada o agregaduría  comercial). Para disimular, en la cuenta de Twitter habilitada, las referencias a los porcentajes de voto que se atribuían a los partidos políticos se hacían mencionando mercancías de colores similares a los colores asociados a cada una de las grandes formaciones de este cuatripartidismo que nos ha sobrevenido. Así, berenjenas para "Podemos", tomates para el PSOE, zanahorias para "Ciudadanos" y, como el color del PP es azul y hay pocas cosas de color azul en una frutería con ese color (la bata de algunas fruteras, por ejemplo), tuvieron que mencionar el agua, lo cual no parece ser algo que se venda en exclusiva en las fruterías. (Al final, la "frutería" sobreestimó la puntuación final de los partidos emergentes e incluso llegó a poner por encima en cuanto a escaños a "Podemos" por encima del PSOE pero eso ya es otro tema)

Ante el éxito de la idea y la expectación generadas, la junta rectora de la AEFCFF y T y H, para que el escrutinio de los Ignatius tenga más emoción (aún más, si es ello posible) ha contratado los servicios del equipo de "community managers" de la "frutería amodorrada" para que, a medida que el administrador Pereda vaya sacando votos de la urna y procesándolos, se tuiteen, si bien en clave, pistas que indiquen cómo va el escrutinio de la mejor novela nacional. Así, si el novelista es asturiano se tuiteará "Parece que en la comanda van entrando 3 platos más de fabada", "Tres raciones más de paella" si es valenciano y, si es gaditano, "Otra más de puntillitas, tortillas de camarones y bienmesabes de cazón", lo que puede llevar los nervios al paroxismo.



viernes, 27 de mayo de 2016

"LAS PRESENTACIONES EDITORIALES COMO MECANISMO DE CONTROL SOCIAL EN EL FANDOM Y EN MAS SITIOS"

"Llega una hora de la tarde en Madrid en la que, si no das una conferencia, te la dan". (Una conferencia, se entiende). Ésa es la frase atribuida a Ortega y Gasset, conocida pareja de pensadores que escribían a cuatro manos, con la que empieza el libro y que quiere hacer referencia a la desbocada actividad de charlas y presentaciones de libros que caracteriza a la Villa y Corte y que en parte explica por qué en este blog hemos aprovechado la primera oportunidad que hemos tenido para salir corriendo Despeñaperros abajo.

Ayer jueves en la conocida librería albaceteña especializada en literatura popular "La caspa del libro" ha tenido lugar la presentación editorial del ensayo que escribió Demetrio Metido, justamente, sobre la presentación editorial, ese acto social que juega un papel tan relevante en el mundo de la cultura y también en el fandom. Qué sería de las convenciones de género sin las presentaciones editoriales: hay muchos autores estrella (o estrellita) que disfrutan del contacto con los aficionados (y de la adulación desbocada de los aficionados más pelotillas y de las aficionadas más complacientes en caso de que el autor sea varón) pero, francamente, sin una presentación editorial de por medio las editoriales se muestran reticentes a sufragar gastos de viaje y hotel y los libros que le presentan al autor para firmar son obras que ya tienen su tiempo y puede que hasta de otras editoriales, con lo que el aumento de ventas parece escaso.

Resultado de su tesis doctoral "Pompa y circunstancia: las ceremonias mercantilistas en el fandom postcapitalista", el autor ha encontrado una editorial, "Páginas con Enjundia", interesada en lanzar su libro a ese mercado postcapitalista que tanto deplora. Tras acudir a 218 presentaciones editoriales de todo tamaño y pelaje y y haber hecho cola para que 193 actores le firmaran 193 libros ha acumulado un bagaje empírico que le ha llevado a definirlas, en un análisis más que lúcido, como algo que a ratos es un acto y a ratos un proceso. El propio Metido lo aclara:

"La presentación editorial es verdaderamente la reina de entre las actividades de marketing literario. Por mucho que brillen de un tiempo a esta parte el autobombo en redes sociales con su vorágine de retuiteos y 'followers', los (¡o las!) 'videobloggers' que, de manera espontánea o remunerada, comentan la obra con una cámara delante o los "booktrailers", por mucho que una entrevista en la radio o en el periódico del grupo mediático del que forma parte la editorial sea lo que haga que las compras en el Carrefour se disparen, la edición de un libro no ha terminado de verdad hasta que no se ha organizado una presentación, algo así como los obreros de la construcción, que, cuando terminan un edificio para festejarlo, matan un choto (para comérselo, no por impulso asesino).

A continuación va un cachito de la introducción que esperamos sea del gusto de los visitantes de este su blog:

- "Yo he venido aquí a presentar mi libro"

La presentación de un libro es un acto social, acompañado o no de canapés, al que acuden amigos y familiares del autor (y, si se hace en un edificio público adyacente a un centro destinado a la tercera edad, un par de abuelillos ociosos). Varios editores ya comienzan a preferir editar libros de autores de familia numerosa, que por sí solos garantizan el lleno de la sala, además de la firma y, por tanto la adquisición, de unas cuantas docenas de ejemplares.

Al autor le gusta esponjarse ante su público y hablar de lo suyo (quitando raritos como Salinger o Pynchon) y de los planes que tiene de acabar pariendo una trilogía, tetralogía, decalogía, etc. y le hace mucha ilusión que le hagan preguntas del tipo: "¿Y qué actores te gustaría que hubiera si se hiciera una película de tu libro?". Lo que responde, en una muestra de falsa modestia, suele ser "Uf, si ésta es una novela muy reflexiva e interior que no creo que le interese a Hollywood", aunque en realidad ya tiene pensados los actores secundarios, el actor principal, la actriz principal y lo que le haría a la actriz principal si se dejara.

Además de la proyección del "book trailer" en caso de haberlo, (lo cual contribuye bastante a hacer avanzar los minutos si el autor tiene poco palique), si es un poemario hay que advertir a los poco avisados que toca sí o sí el recitado de alguno de los poemas (algo así como cuando compras 300 gramos de embutido y el carnicero te da a probar una rodaja), lo cual permite al autor disfrutar de cinco minutos de oírse a sí mismo y de disfrutar de la atención de la sala, con lo que le queda compensado [ATENCIÓN: RIPIO] de sobra el esfuerzo dedicado a la composición de la obra.

Si generalmente el autor peca de soberbia (y alguna vez que otra de lujuria, pues raro es el autor que no sueña con buscarse, cual Vargas Llosa -ejemplo de escritor de derechas- o José Saramago -ejemplo de escritor de izquierdas-, una señora como cinco lustros más joven para que ella admire de él su intelecto y él admire de ella ... lo que más le plazca) el editor de la obra de lo que suele pecar es de codicia (no hay más que ver el símbolo del euro brillando en sus ojos como el Tío Gilito cuando se acerca el momento de la firma y los interesados desfilan por su mostrador para comprar un ejemplar para que firme). El pecado capital que les une es el de la envidia (y si no se saben refrenar, el de la ira) si se enteran de que a un escritor traído por otra editorial se le ha dado un horario o una sede mejor para la presentación o en la web de la convención sale su nombre con una topografía más grande.
(El sueño de todo organizador de presentaciones: Testimonio gráfico gentileza de Javier Romero)
¿Habrá choque más duro con la realidad que el que se pega el autor debutante que, lleno de ilusión cual niño de Primera Comunión, ve que a la presentación no han venido ni siquiera algunos familiares (lo cual les pone en en riesgo de ser desheredados y no ser invitados nunca más a pasar las vacaciones en el piso de la playa)? ... A menudo el escritor (o su cónyuge, que, si se trata de una autoedición o una "edición compartida" teme ver la casa llena de cajas de libros con la "gran obra" si el material no circula) comienza una campaña de presión sobre su entorno sólo comparable a la de los partidos políticos cuando quieren mantener "prietas las filas" con llamadas, mails, intervenciones en grupos de Whatsapp o de Twitter, etc que pueden ir desde querer dar penica y provocar el chantaje emocional hasta las indicaciones autoritarias y la coacción más punible.



¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.