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viernes, 25 de octubre de 2013

CIENCIA FICCION ESPAÑOLA: LOS ABORIGENES

Hay gente que piensa que lo que se dice Ciencia Ficción no hay hasta que llega la Revolución Industrial o la Revolución Científica con los Isaac Newton y Godofredo Leibniz de "El Ciclo Barroco" de Stephenson como algunas de las estrellas principales. Es una opinión muy respetable, pero también hay quien dice que marcianadas hay desde que el mundo es mundo. Por no hablar de la concomitancia (sí, concomitancia: "Acción y efecto de acompañar una cosa a otra, u obrar juntamente con ella", según la Real Academia de la Lengua Española) entre fantasía, ciencia ficción y terror. En conclusión: ¿cuándo empezó todo este fregado? Ni se sabe. Podríamos decir que sus primeras raíces se perdieron en la noche de los tiempos y raro será que podamos encontrarlas.

¿En qué momento el hombre de las cavernas decide abandonar el realismo sucio o, cuando ya se instaura la agricultura, garbancero y da el salto a cosas que puede que no sean posibles? ¿En qué lugar y en qué etapa del desarrollo humano a alguien se le ocurre por primera vez la idea de una invasión alienígena, por poner un ejemplo? ¿Tardó mucho en aparecer el primer enteradillo que dijo, con voz engolada "Perdona que te diga, pero eso es una chorrada porque cuando alguien se muere se queda ahí y no se levanta a pasearse, que yo soy el enterrador de la tribu y sé de lo que me hablo"?

Intentando responder estas incógnitas han surgido teorías que fiables, lo que se dice fiables no parecen mucho (a fin de cuentas, si no podemos hoy en día fiarnos de los contratos con nuestro proveedor de telefonía, cómo vamos a a fiarnos de cosas que se cuentan de cuando no había ni escritura) Una de las más insólitas es la de Bonifacio Lebrel, conocido teosofista que en 1924 situaba al Adán de los fantasistas en el municipio granadino de La Peza (más conocido como "Peza, La" en las bases de datos oficiales), del que, casualmente, era natural (y sobrino del alcalde del momento nombrado por conexiones con un cuñado de Primo de Rivera, pero eso es otro tema) Bonifacio se paseó con una varita de zahorí por la comarca y afirmó, con toda la rotundidad del mundo que la comarca estaba en el pleno epicentro de una gran masa de un mineral radioactivo al que bautizó como "fandomio", cuyas emanaciones habrían llevado a los naturales a demostrar una inventiva y una imaginación sin par a lo largo de los siglos. Hoy en día la sola idea hubiese valido para que la Diputación Provincial o la Universidad abrieran un "Centro de Estudios e Interpretación del Fandom" en su pueblo en cuyo órgano de dirección, gobernanza e interlocución con las administraciones hubiesen entrado un par de concejales, un jefe de departamento universitario y el propio interesado. Sin embrago, eran otros tiempos y no sólo no recibió el aplauso del vulgo iletrado, sino que lo único que consiguió fue que lo tiraran al pilón en las fiestas de la patrona. Si alguien pasa por ese municipio hará mejor en no preguntar por este hombre, que se fue para Tierra del Fuego dejando abultadas deudas de juego que para siempre quedaron sin pagar y llevándose consigo a la sobrina del cura para al parecer, publicar con un nombre distinto años después tres estudios sobre el tango, cada uno en una universidad distinta y situando el origen del mismo en cada una de las ciudades en que estaba ubicada la universidad.

Aun sorprendente por la afirmación de la existencia de ese supuesto mineral, el caso de Bonifacio Lebrel no es único: Los historiadores que hoy en día estudian a los historiadores que a su vez estudiaban lustros y lustros atrás este tipo de casos refieren doscientos veintiocho casos similares de individuos que sitúan el origen del fandom o en su ciudad natal o en la ciudad en la que residen o en algún punto del planeta que, por el motivo que sea, tiene una desesperada necesidad de mirar por encima del hombro a sus vecinos y que acoge con los brazos abiertos y con alguna que otra canonjía al investigador de lo fantástico.

Una de las profesiones que en secreto envidian los historiadores es la de policía. Evidentemente, no por poder llevar arma, porque les guste poner una sirena en el techo del coche o por el sabor de los donuts con café con leche, sino por el hecho de que, salvo que haya habido una escabechina como la matanza del día de San Valentín, siempre se puede pillar por banda a alguien presente durante los hechos e interrogarle hasta la aburrición. Como no es posible llevarse a un hombre de Cromagnon vivo al despacho y, tenerlo esposado hasta que cuente todo lo que sepa sobre el fantástico de su época (si es que había), el historiador mínimamente riguroso que no quiere repetir las patrañas de tantos charlatanes, se ve obligado a atarse los machos y cada dos párrafos meter, quede fea o no la frase, un "cierto número de evidencias permite soportar la idea de que ..." o un "igual resulta que no, pero estudiando estos huesecillos nos pareció como que sí, que ..."

Quizá sea por un lado una falta de pudor y por otro de rigor científico, pero pasando un servidor en autobús cerca de la localidad de Orce, en la que están las famosas minas de huesecillos de homínidos  (o de quijadas de burro, ...) con el trantran del vehículo le vino una ensoñación que, real o no, explica bastante bien cómo pudieron surgir . Ya sea memoria genética, recuerdos junguianos implantados en el cerebelo o un chorro de taquiones que le dieron unas cuantas vueltas a la galaxia y al final fueron a dar en mi cabeza llenándola de impresiones de eras pasadas la iluminación llegó a mi mente y  vi al igual que les estoy viendo a ustedes ahora mismo (es una manera de hablar, que ya sé que no les puedo ver porque están escondidos detrás de la pantalla) a unos cuantos hombres de Orce congregados ante una hoguera. Uno de ellos comenzaba una narración en un lenguaje gutural que (y mira que me está costando pillar el alemán), sin embargo, yo entendía perfectamente y que debía de ser la primera entrega dentro de una historia que el narrador definía como "más ambiciosa" (lo cual demuestra que ciertas ínfulas son consustanciales y seguramente concomitantes a toda actividad creativa desde los tiempos más remotos)
Los simpáticos Hombres de Orce de Carlos Hernández
La narración que yo presenciaba y que pienso que el destino quiso que fuera la primera salida de labios humanos (o prehumanos o incluso antropoides), trataba de un joven guerrero / cazador / pescador y hasta carroñero si las cosas se daban mal, que iba de rebelde y malote por la vida y mantenía una actitud displicente hacia los ancianos de la tribu, lo que inevitablemente logró la empatía con los más jóvenes del grupo. Esa especie de Bart Simpson de Orce no es que ofendiera a los ancianos sino que, al coger las piedras sagradas que marcaban los enterramientos para delimitar las porterías de un partido de futbito, ofendía también a los fallecidos y a los deudos de los fallecidos, que ya no sabían dónde ir a dejarles unas florecillas silvestres. (De ahí venía el conflicto de la historia, de ahí)

De esto no sólo se desprende que estos ancestros nuestros no sólo tenían la idea de dos mundos distintos, el de los vivos y el de los muertos, sino que también ya había arraigado en ellos la idea de que al abuelo hay que hacerle algo de caso, no sólo vivo, sino que también una vez que ha pasado a mejor vida. Otra cosa es que el abuelo no se contente con unas simples florecillas sino que exija un mínimo respeto y se levante de la tierra presa del frenesí dispuesto a devorar a los vivos cuando se le contraría. (Por otra parte, se ve que ya había un presagio de lo que sería el fútbol que conocemos hoy en día, con sus empresas de apuestas radicadas en Gibraltar y su periodismo "bufandero" pero eso no suele ser objetivo de este blog)

Así, los muertos ofendidos se levantan de sus tumbas en lo que sería el primer apocalipsis zombie de la historia y hasta de la prehistoria, en respuesta a la conducta desviada de los estándares oficiales por parte del chaval. Helo ahí: la ficción usada como herramienta de control social y como modo de marcar ciertas conductas como "reprensibles". (No es que sea más respetable lo que se hace hoy en día cuando sirve como vehículo para el "product placement" y para poner anuncios en medio)

¿Se le apareció un monolito negro que le llevó a pensar en esa idea al joven narrador? ¿Surgió en esa narración el primer spoiler? ¿Tuvo que aguantar ese narrador el típico comentario "realista" (en el sentido de "realismo garbancero", claro está) y "de sentido común" en plan "eso no tiene ni pies ni cabeza" ¿Hubo hacia esa historia las típicas relaciones que hoy llamaríamos fandomíticas por parte de los miembros de la tribu? Puede que así sea, pues entre los asistentes se veían pieles de bisonte (o de uro o de cabra) con la cara de ese héroe. ¿Los primeros frikis, acaso, capaces de salir con "fan fictions" similares y de organizar convenciones ataviados como el protagonista?


¿Representación prehistórica almeriense de un señor viendo en el horizonte la Estrella de la Muerte"? Chi lo sa?
En un esfuerzo similar en esta línea, el escritor canario del género Victorino Marqués ha investigado las costumbres de los primitivos guanches y para ello se ha encerrado en una gruta siguiendo una dieta similar a la de sus ancestros para saber qué efectos tendría sobre el consumo y la producción de ficción. ¿Nos sorprenderá con historias como las de Erich von Paniken sobre visitas de platillos volantes inspirando a sus ancestros historias de máquinas del tiempo, inteligencias artificiales desbocadas o licántropos? Temiendo que de tan arriesgado experimento se derive una regresión como la que se da en "Viaje alucinante al fondo de la mente" y Victorino salga convertido en un australopiteco, familiares y amigos le esperan a la entrada con sus episodios preferidos de "Los Picapiedra".

domingo, 20 de octubre de 2013

DESFILE DE ROPA FRIKI

La Pasarela Cibeles es un evento en el que un montón de diseñadores presentan lo que ahora llaman propuestas, palabra mucho más moderna que "colecciones", que es lo que se decía antes, y su objetivo principal es fomentar la moda española. Como efecto colateral, se acaba fomentando la anorexia entre las adolescentes, pero eso es algo que no viene ahora al caso.

Entre las altas instancias que organizan el evento se está planteando la posibilidad de incluir, dada la gran cantidad de camisetas con fondo negro que gastan los roleros, comiqueros y demás tribus freak, una sesión que dé a conocer las propuestas más rompedoras (si al lector no se le ocurre cómo puede ser una propuesta rompedora para las camisetas que se pone para echar una partida a la Wii con los colegas y que acaban sudadas y manchadas con migas de patatas fritas de sobre, diremos que un ejemplo clásico de propuesta rompedora es presentar una camiseta con agujeros a la altura de los pechos para que se vean los pezones), ya que los diseñadores más radicales han manifestado que la necesidad de una renovación es algo tan urgente y palpitante que la gente les para por la calle y les dice que antes en bolas que con camisetas que no impliquen una propuesta rompedora.


"No todo va a ser la camiseta de 'Trucutrucu para presidente' que Alejandro Corbacho, editor de Megamesh, se lleva a todas las hispacoñes año tras año" Así, a rebufo y a roalillo de la "Mercedes Benz Fashion Week" surge su spin-off "Twingo Mojinotauro Spatula Fashion Week" como "espacio para albergar las propuestas más rompedoras". "Mis Diablillos", "Spreadshirt" y "camisetaspalfriqui.es" ya han confirmado su presencia y buscan modelos con tripa cervecera capaces de llevar con garbo y salero sus propuestas más rompedoras en los numerosos desfiles que tendrán lugar.

viernes, 18 de octubre de 2013

AUTOAYUDA EMPRESARIAL

Sacado de un hilo de LinkedIn:
 "Lemas de Juego de Tronos en Gestión de Proyectos Casa Startk" (sic)

La sola lectura del título ha suscitado en este humilde blogueador los siguientes comentarios:
 Comentario 1: El nombre de la casa en cuestión está mal escrito.
 Comentario 2: [OJO, SPOILER:] Cualquiera que al menos haya llegado al tercer tomo no pondría como ejemplo a la Casa Stark de nada [FIN DEL SPOILER]
 Comentario 3: Qué cosa más cansina los artículos "Ideas de liderazgo de [Unai Emery/Pep Guardiola/The Walking Dead/Mojinos Escozíos/La Saga de los Aznar]"


El tema de la literatura empresarial y esos libros de autoayuda para gerentes o jefecillos con aspiraciones se merece un post. Qué digo un post, una tesis doctoral. Los artículos en revistas del tipo "Actualidad Económica" defendiendo a ultranza cualquier cosa que venga de América o que salga de la boca de un empresario y atacando las medidas que toma el ministro de Hacienda por ser (llanto y rechinar de dientes) un "democristiano" cuando lo sano y natural es ser "liberal" y defender "la libertad", también serán objeto de especial tratamiento por parte de este blog. (Mientras tanto, déjenme disfrutar de esta piña colada tumbado en una hamaca y sintiendo sobre mi piel la brisa de las playas caribeñas)

jueves, 10 de octubre de 2013

"EN ALGO HEMOS TENIDO QUE FALLAR"

A cualquier padre le gusta que los hijos se parezcan a él. Más aún, es bastante conveniente si no quiere que se oigan comentarios malévolos en el barrio. Esto no es cierto únicamente en lo que al aspecto físico se refiere: si, por ejemplo, el progenitor es simpatizante del Atlético de Madrid le sentará regular que el chaval se haga socio del Real Madrid y, por muchas ligas que celebre en Cibeles, éste se puede despedir de una herencia cuyo dinero dedicar a comprarse bufandas blancas y camisetas de Cristina Ronaldo.

Porque, como los de Dexter y su padre adoptivo en la serie del mismo nombre, ¿qué padre no quiere compartir momentos con su hijo? Todos hemos visto la película Billy Elliot (bueno, yo en realidad no, pero es una licencia literaria o bloguística) en la que un recio minero norirlandés envía a su retoño a un gimnasio para que practique boxeo pero éste acaba fascinado por el ballet clásico. Por suerte, en vez de acabar dos metros bajo tierra del disgusto, el progenitor acaba aceptando de buen grado que el chiquillo se ponga mallas y baile al son de "El Lago de los Cisnes" (curiosamente, la banda sonora esta llena de clásicos del pop y el rock como "Town called malice", "Shout to the top" o "London Callling", que tienen un ritmo bastante más acelerado que "La bella durmiente" o "El pájaro de fuego")

Situaciones así son una fuente típica de conflictos en el seno de una familia, como es el caso de la de Wenceslao Brezales, de profesión revisor en Redondela, que se lo pasa estupendamente bien esculpiendo con palillos de dientes maquetas de estaciones de tren famosas (Roma Termini de Roma, Milano Centrale de Milán, Atocha de Madrid, Waterloo en Londres, donde se filmó la escena de "El ultimátum de Bourne", la estación moscovita de Kiev en la que ha puesto un carrito de bebé desbocado yéndose escaleras abajo, en un tramposo homenaje a la conocida escena de "Acorazado Potemkin" de las escaleras de Odessa, que no tienen que ver con ninguna estación de trenes y que, por otra parte, no tiene base histórica, etc,etc) Sin embargo, esta pasión no ha pasado a la siguiente generación de Brezales y el primogénito, Manolito, no muestra el menor interés por los tragaluces, la ornamentacion "art noveau" y los revisores picando billetes hechos con mondadientes y además ha empezado a fumar y las colillas mal apagadas han estado a punto de arrasar presas de las llamas Paris Austerlitz, Toulouse Matabiau y Amberes Central.

A muchos padres les cuesta entender que sus hijos a medida que van entrando en la adolescencia vayan dejando de compartir sus aficiones (si es que tienen, porque algún chaval tiene las mismas inquietudes y aficiones que un mejillón de roca y se pasa todo el rato tirado en el sofá) Así, llega la preocupación porque "así no estamos haciendo familia" y "Oh, Dios mío, creo que no estoy pasando bastantes ratos de calidad con estos guachos", Por no hablar de la frustración del padre que sueña con tener en casa un astro del balón que resuelva los problemas económicos de toda la familia hasta la quinta generación y de paso saque de apuros un par de temporadas al languideciente equipo local, que ve que a su primogénito lo que le va son las mallas y el ballet contemporáneo (o, peor aún, acude a "sessions" dirigidas por Kiko Rivera).

Afortunadamente, por grande que sea la desesperación, rara vez a ningún padre o madre se le ocurre acompañar a sus vástagos a una discoteca y estarse un cuarto de hora en la pista y provocarles un trauma más resistente que la grasa más incrustada. Sin embargo, raro será que no se le escape un comentario del tipo "En mis tiempos sí que sabíamos divertirnos ..."  (la parte de perseguir a pedradas algún perro callejero suele obviarse) " ... no como ahora, que estáis todo el día con el tiquitiqui de la maquinita"

Aunque a los padres se les han de achacar memorables meteduras de pata, la arrogancia adolescente también genera heridas incurables. Es el caso del hijo que acude a una parroquia cercana y que piensa irse a Zaire a montar potabilizadoras de agua y que habla con desprecio de las partiditas de rol que monta su padre, despreocupado del hambre y el sufrimiento que hay en el mundo. Este último descubre amargamente que, igual que a él le parecía de pequeño patética la afición de su padre por los toros, sus aficiones le merecen el mismo juicio a su chaval. El drama está servido.
("Algún día caerás en la cuenta de que la vida no es sólo cultura")

DE LAS MUJERES QUE CORREN CON LOBOS ...



... a las que se lo montan con dinosaurios.





Realidad, me has superado. Un Ladrillo de Oro pero ya para esas dos bravas mujeres (a saber, Alara BranwenChristie Sims, seudónimos los dos de dos chicas de Texas que, obviamente, no quieren ver asociado su nombre con estas cosas que escriben, aunque luego no tengan tanto apuro a la hora de recoger los cheques). Y otro para su portadista. Y otro para la tal Azog, que protagoniza una de esas historias en la que, en vez de decir "¡Quita, bicho!", acaba dejándose llevar, y de la que presentamos un fragamento: 
'Azog stood, back to the wall, clad only in damp buckskins, waiting for the beast to slash at her torso until she lay helpless and bleeding on the damp cave floor.

'She wondered if it would kill her first, or if her limbs would be sliced from her body as the beast gorged on her.

'Instead, it reached out with a clawed hand to snatch at her damp animal hide as it clung to one shoulder.

'Azog felt the kiss of sharp claws against her skin as the hide slid from her shoulder and exposed on naked, heaving breast.

'The raptor paused, curious, sniffing at her as she pressed desperately against the wall.

A reptilian tongue, stiff and hot, dashed out to lick at the tender, naked flesh so suddenly exposed.

Azog gasped at the touch, then gradually relaxed as her body warmed to the intoxicating sensation of the beast's flesh against her own.'


Quizás esto pueda tener que ver con la fascinación de algunas mujeres por los bolsos de piel de cocodrilo, pero de ahí a la paleontolozoofilia que promueven estas dos median varios eones.
"Dinosaur", de King Crimson, demuestra que sí es posible hacer cosas dignas incluyendo dinosaurios

miércoles, 9 de octubre de 2013

LA APERTURA DE LOS SIMPSONS POR GUILLERMO DEL TORO

Para el que quiera pillar todas las referencias del "Treehouse of horror" número XXIV cuya secuencia inicial ha dirigido Guillermo del Toro (hombre modesto que sólo se ha reprimido de meter referencias de Pacific Rim que hasta ha incluido en un lado un par de bichejos de los que salían en su "Pacific Rim") ...

martes, 8 de octubre de 2013

EL ALA OESTE DE LA AEFCFFTT

Series con temática horricientástica hay muchas, pero centradas en el mundo de los aficionados a ese tipo de cosas hay pocas (bueno, "The Big Bang Theory" se ha convertido en la serie canónica). Y mostrando de una manera digna a esos mismos aficionados que luego pagan religiosamente sus suscripciones a los canales de pago ... aparentemente ninguna. Para llenar ese hueco, el canal temático por internet friquiteve.tv ha decidido emitir la serie de producción propia "El ala oeste de la AEFCFFTT", centrada en los ires y devenires de los picatostes de la asociación Portalico - AEFCFFTH (Asociación Española de Fantasías, Cuentos, Ficciones, Fábulas, Terror y Tremendismo) que desarrollan sus funciones en el ala oeste de un palacete ubicado en la localidad vizcaína de Portugalete, similar al Palacio de Longoria (sin relación ninguna, que sepamos, con la actriz y esposa de baloncestista Eva Longoria) que tiene la SGAE en Madrid.

Temas como la gestión de cuentas corrientes con los bancos, los comentarios absurdos de los aficionados en las listas de correo, la presentación de la contabilidad de la asociación, las relaciones con asociaciones de países que hablan raro... son mostrados en toda su crudeza. No cabe duda de que los guionistas se han sobrado a la hora de crear unos personajes "más grandes que la vida": un presidente abrumado por las responsabilidades de su puesto, una secretaria abrumada por los problemas de papeleo, un vocal de prensa abrumado por las convenciones anuales, un vicepresidente abrumado, anieblado y alloviznado ... Para encarnar al encargado de tratar con los socios que no pagan sus cuotas se consideró la idea de contratar a Steve van Zandt, que, además de tocar con Bruce Springsteen, hizo de Silvio Dante, "consigliere" de Tony, el capo mafioso de "Los Soprano", aunque problemas de agenda frustraron su incorporación al elenco aún habiendo hecho pruebas de cámara y vestuario.


"Así que no quieres domiciliar en el banco tu cuota ..."

Por otra parte la serie brilla en su exploración de lo que es el poder: "Cuando miro la sonrisa de un pobre friqui que acude a una Hispacón por primera vez... me digo que todos estos esfuerzos merecen la pena", dice el presidente en uno de los momentos más emocionantes. Aunque tampoco se ocultan los puntos oscuros de esa responsabilidad, como cuando se usa el poder militar de la asociación en expediciones de castigo contra asociaciones similares de otros países que no han respondido las invitaciones para acudir a la convención.

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.