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domingo, 15 de septiembre de 2013

CITAS A CIEGAS Y A LOCAS

Todos conocemos (bueno, habrá alguno que no, porque viva en un monasterio, en cuyo caso le pediría que aproveche para saludar al padre prior) a algún amigo que tras una larga relación que ha terminado quiere "volver al mercado". Familiares y amigos le presentan a Fulanita, que es una prima de un compañero de trabajo y que es muy simpática y muy apañada y que también lo dejó con su novio y la verdad es que la pobre lo ha pasado muy mal porque los tíos llega un momento en que os repantingáis y en lo único que pensáis es en el fútbol y lo demás os da igual.

En estos casos la persona que, como diría la revista Lecturas, "afronta el futuro con optimismo y planea reconstruir su vida" tiene referencias más o menos fidedignas de la persona con la que va a quedar una tarde para tomar un café (como poco sabe que si se le ocurre mencionar que es socio del Granada CF desde los tiempos, felizmente ya pasados, en que andaba en Segunda B la chica cogerá el bolso, mirará el móvil y dirá "Huy, me acaba de llamar mi madre, que le hago falta para clavar una alcayata. Luego si eso te llamo")

Sin embargo, en lo que se llama "speed dating" o en las webs de contactos las citas sí que son verdaderamente a ciegas y más de una vez el hombre que se intenta presentar como "madurito interesante" resulta interesante sólo desde el punto de vista de la Psicología Clinica o la chica que dice tener 23 años tiene 23 años pero "en cada pata"

Por otra parte, en el mundo académico, el joven profesor universitario que tiene pocos contactos por no haber acudido a muchos congresos o porque, francamente, tiene pocas habilidades sociales ve cómo el número de veces que sus artículos son citados es mucho menor que el de otros que se han currado "papers" con menos sustancia pero que se han sabido mover mejor.

Para paliar esta situación que tiene a algunos brillantes investigadores sumidos en una sensación de abandono y tristeza no muy diferente de la que produce un desengaño amoroso, además de con riesgo de quedarse sin complementos salariales por investigación, la Universitaire Instelling Fandomitic Amtwerpen ha organizado un servicio para poner en contacto a articulistas que llevan a cabo investigaciones similares en el seno del fandom para que se citen los unos a los otros y así aumente su índice de impacto. La web, a la que sólo se puede acceder estrictamente por invitación, de momento sólo exige una foto de frente relativamente reciente (no vale la de la graduación) y el departamento de la universidad o centro al que se pertenece, aunque este dato puede mantenerse en secreto. 

Gracias a esta iniciativa, "Jasper, 32 años, Semiólogo de una institución educativa superior danesa cuyo nombre ahora no viene al caso, Aprecio particularmente las aportaciones de la segunda escuela de Frankfurt en cuanto a la producción masiva de objetos culturales pero mi verdadera pasión son los fanzines noruegos sobre figuritas LLadró de los noventa" ha podido entablar contacto con "Evangelina Figueira, 29 años, Antropóloga culturalista, Universidade de Setúbal, Quién me diría cuando me contrataron en el departamento tras leer mi tesis 'cum laude' que el jefe nunca me iba a enviar a un congreso porque no quiere que su hija tenga competencia para optar a la cátedra, El estructuralismo siempre me pareció muy impersonal y reconozco que todo lo que huele a postmodernidad se me hace un poco vacío, por mucho que me ayude como aparato teórico en mis estudios sobre 'Camela' y el fenómeno de las cintas de gasolinera" y, sin tener siquiera que leerse los artículos ni los abstract han podido citarse mutuamente en las bibliografías del "paper" y el "proceedings" que, respectivamente, están terminando.

sábado, 14 de septiembre de 2013

"IT GIRLS" Y "TREND SETTERS" DEL FANDOM

Hay expresiones y modas, usualmente traídas del extranjero, que por suerte como vienen se van pero que mientras pululan pueden agravar la úlcera de esas personas que, igual que otras presentan cuadros de intolerancia a la lactosa, no soportan oír según qué chorradas. La canción de protesta, el arte "modelno", la música disco italiana y tantos otros productos bochornosos del intelecto humano que a día de hoy arden en una esquina del infierno esperan ansiosos que en un par de años baje a hacerles compañía la figura de la "it girl". 
Olivia Palermo, "it girl" de postín


Pennywise, "it boy" de leyenda


Sin relación con la novela de Stephen King, el palabro hace referencia a esas chicas divinas de la muerte entre cuyas funciones está ponerse trapitos para que en cuestión de días o incluso horas todas las chicas que leen según que revistas acudan en masa al Marc Jacobs, al H/M o al Zara para poder sentirse únicas luciendo los mismos "outfits" o comprando esas cajas con "experiencias" tales como estancias en "spas urbanos" que te dan sesiones de enoterapia, chocoterapia, risoterapia o zanjaterapia (coger un pico y una pala y cavarse durante ocho horas una zanja para que pase por ahí una tubería del alcantarillado)

Un equivalente masculino de influencia masiva en el fandom sería el típico tío que se trae una camiseta a una convención con un mensaje del tipo "Ellos te manipulan. Sé tú mismo" y a la siguiente aparecen 24 con la misma. Curiosamente, en el mundo cienciaficcionero no se puede hablar de que haya un liderazgo similar por parte femenina en cuanto a prendas de vestir, pero sí que hay grupos de fans en los que se da un matriarcado: los chicos interactúan entre ellos como gallos en un corral pero es una chica la que lleva el grupo de una forma lo bastante sutil como para que el ego de algunos varones no se resienta y así este "poder blando" persista a lo largo de los años. Tales son las conclusiones de "Sistemas de Influencias y Roles en los grupos de Roleros", el profundo estudio de Felisa Cuesta Gomérez que, como Dian Fossey, la antropologa de "Gorilas en la niebla", ha convivido varios meses con pandillas de roleros, hasta el extremo de acabar con la palma de la mano encallecida de tanto tirar los dados y darle a la GameBoy y con el sentido del olfato anulado por el olor a sudor de esa muchachada que aún no usa el desodorante con la frecuencia que debiera ("lo llego a saber y me dedico a los gorilas", ha llegado a comentar).




domingo, 1 de septiembre de 2013

IDIOMAS RECURSIVOS, PELICULAS RECURSIVAS, NOVELAS RECURSIVAS, RECURSIONES RECURSIVAS

Para explicar un concepto empleado en Matemáticas y en Informática llamado "recursividad" que trató de manera exhaustiva el profesor estadounidense Douglas Hofstadter en su muy premiado libro "Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle", se suele poner como ejemplo la definición del factorial de un número, que se calcula sabiendo que la factorial de uno es uno y que el factorial de un número consiste en multiplicar el valor de ese número por el valor del factorial del número inferior.

Como estas cosas quedan mejor cuando se explican en notación matemática, ahí va:

5! (la exclamación tras el número 5 quiere decir "factorial de 5", no que haya que gritar ¡CINCO!, con el riesgo que eso conlleva) = 5 * 4! = 5 * 4 * 3! = 5 * 4 * 3 *2! = 5 * 4 * 3 *2 * 1! = 5 * 4 * 3 *2 * 1

Este concepto también puede aplicarse a la lingüística. Por ejemplo, en la lengua alemana (lengua que un servidor se propone empollar pero ya, dado que de aquí a no mucho cogerá vacaciones pasando por la patria de Frau Merkel), en lo que es el orden de las oraciones los verbos se dejan para el final. Así, cuando uno de esos oradores que piensa que eso de usar frases cortas empobrece el lenguaje ha enganchado varias oraciones subordinadas colgando la una de la otra y quiere cerrar de una manera más o menos airosa el párrafo se encuentra con una cadena de cinco o seis verbos finales cuyo orden sí que importa si se quiere es mantener el sentido de lo que se quería decir.

Si nos vamos a un terreno bastante más relajado como es el de las artes decorativas y los "souvenirs" podemos encontrar otra aplicación como es la muñeca (o más bien grupo o progenie de muñecas) original de Rusia y llamada "matryoshka": Una muñeca más o menos grande y hueca encierra dentro de sí una más pequeña y ésta a su vez otra, y ésta a otra, ... así hasta llegar a una más chiquitica que sí está llena porque el artesano se cansó y no pudo llegar al nivel microscópico.




En el género que nos gusta algo hay de esto en la enorme complejidad de los planes de algunos villanos o en las "fintas dentro de fintas dentro de fintas" de Dune, que obligan a usar una libreta para seguir lo que está diciendo cada personaje, a quién se lo está diciendo y lo que en realidad pretende al decirle lo que le está diciendo, además de lo que pasa por la cabeza del otro personaje al que se le está diciendo. ¿Complicado? No tanto como la película "Inception" de Christopher Nolan, protagonizada por Leonardo DiCaprio (que ya ha hecho bastantes películas buenas como para que sigamos diciéndole cara de niñato por lo de Titanic), en la que varios personajes comparten un sueño, sueño del que no sólo no despierta, sino que alguien vuelve a quedarse traspuesto, lo que hace que todos aparezcan en un sueño esta vez distinto pero en el que la modorra acecha de nuevo, lo que lleva al grupo a otro sueño distinto de los anteriores, mientras el personaje que interpreta Di Caprio intenta cumplir su misión de espionaje empresarial y, de paso, resolver su situación con su señora esposa, que puede estar muerta. O no, como diría Mariano Rajoy.



¿Puede llegar demasiado lejos la recursividad? ¿Qué efecto puede tener sobre la mente humana un elevado nivel de ella? Muy sano no es, como demuestra el caso del conocido escritor Medardo Cabrerizo, autor de "Una noche de apatía" y "Mudanza de neblinas", que, tras una estancia de dos semanas en el hospital clínico ha sido enviado a una casa de reposo en el campo a causa del estado de stress neurológico en que quedó tras entregarse obsesivamente a su nuevo proyecto de novela. El texto de la misma, aun sin título (aunque, según algunas anotaciones que Medardo no ha podido explicar, la novela no sería sino el título de un libro aún más voluminoso y complejo), se presenta como la transcripción de la declaración que hace un testigo parcialmente amnésico de las memorias de un misterioso personaje al parecer proveniente del futuro en las que se hace referencia al sueño de un tercer personaje en el que alguien le cuenta a otro una fantasía sexual que tiene en la que una extraña mujer desnuda y tatuada con códigos QR que refieren a partes de la red conocidas por pocos le cuenta a otra un chiste de leperos cargado de crípticas simbologías propias de culturas alienígenas que habrán de ser desentrañadas por un saltador de trampolín que entra en trance en medio de un salto con triple tirabuzón.

Si tras la sinopsis anterior alguien está interesado en la obra tendrá que esperar a que el equipo médico habitual le levante la prohibición a Medardo de siquiera acercarse a un folio de papel en blanco.

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.