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domingo, 27 de mayo de 2007

NUEVO ESTUDIO DE ILDEFONSO MELERO SOBRE LA TELEVISIÓN DE CIENCIA-FICCIÓN


Uno de los grandes ensayistas (y no solo gran ensayista, sino que también es uno de los mayores coleccionistas de dulzainas de Europa Occidental, sólo superado por el moldavo Vasily Tchorizhov) va a ver publicado en breve por parte del grupo editorial Aserejec un exhaustivo estudio sobre la televisión de ciencia – ficción a lo largo de las décadas.
La fiesta de presentación tuvo lugar en la sede gaditana del mayorista de electrotecnia APM y congregó a gran cantidad de medios. (Por contra, hubo pocos defensas que quisieran hacer presencia y ni un solo guardameta quiso apoyar el acto, ignoramos porqué)

El editor, Gundisalvo Gonzálvez Halcón, afirmó “Este libro es como los empastes: viene a llenar un hueco. No es que nadie no hubiera publicado ningún libro al respecto, pero todos eran una panda de pelafustanes que no le llegan a la suela del zapato a Ildefonso que no sólo tiene un criterio y un conocimiento del copón bendito de lo que es el tema, sino que además instruye deleitando y te lees sus páginas como los churros.
El estudio es tan exhaustivo que no sé cómo la gente se ha podido pasar siglos y siglos viendo la tele sin tener a mano un estudio de referencia como éste para orientarse por el proceloso mundo de las programaciones y saber en todo momento qué es lo que merece la pena verse y lo que no (o comprarse en un pack o dejar en el VHS o como se llamara a grabar).
Y en cuanto a la edición, ved qué libro más pocholo ha quedado y lo bien que quedará en las estanterías de las casas de los aficionados al género que saben lo que es bueno”

Por su parte, Ildefonso explicó las dificultades que encontró durante el proceso de escritura del libro:
“No se me ocurría sobre qué tema escribir y mi mujer me dijo que escribiera sobre la cosa que más me gustara en la vida. Lo primero que me vino a la cabeza fue responder lo que se le viene a la cabeza a todo varón español cuando le preguntan qué es lo que más le gusta, pero francamente es algo que no se puede decir delante de niños. Después me acordé de lo que me gustan esos días que me dan vacaciones y puedo quedarme en la cama cuando todo el mundo se tiene que levantar a las 7 de la mañana e ir al trabajo en un autobús con un conductor que pone en la radio a todo trapo a Federico Jiménez Losantos un día que se ha levantado con la úlcera avinagrada, pero me dije que con qué cara puedo llegar a un editor y decirle que me saque un libro de un tema como ése. Así que me seguí esforzando y pensé en mi colección de dulzainas, pero deseché la idea, ya tengo la certeza de que el mercado español no está lo bastante maduro como para acoger un libro sobre el tema. En mi lista vienen después las historias de marcianos, gente viajando en el tiempo y demás monstruos, estar tirado delante de la tele (bueno, hoy en día, estar tirado delante del ordenador mientras van bajándose las cosas de internet) y cocinar platos que tienen que estar haciéndose varias horas en el horno y luego lo dejan perdido.
Como más vale que sobre que no que falte escogí dos de los temas: la tele y la ciencia-ficción, porque para hablar de cocina ya están Arzak, Adriá y Arguiñano (la triple A) y he dedicado este libro que ahora sostiene mi editor entre las manos y que por un módico precio está ya disponible en los anaqueles de las librerías más guayes a la ciencia-ficción que ha aparecido en televisión. Podría haberme centrado en el tema inverso, que es la televisión según aparece en la ciencia-ficción: hay infinidad de relatos especulativos en los que se especula sobre el futuro del medio y novelas como “Joda (con perdón) a Jack Barron”, el reality-show extremo de “Perseguido”, la peli esa del Chuache, las malévolas entidades que salían del receptor en 'Polstergeist', los amiguetes televisivos de “Fahrenheit 451”(2,71 después de lo del euro) y multitud de historias distópicas en general en las que la tele sólo se centra en cotilleos sobre gentuza patética o en vendernos motos: Más o menos como hoy en día. Una vez vi un cuarto de hora de “Salsa rosa” y experimenté un horror que ni en las pelis de hombres-lobo de Paul Naschy. Me pareció un cuadro tan deprimente que opté por lo contrario: la ciencia-ficción que ha aparecido en la televisión, que ha alcanzado su máximo exponente en forma de series.
Sin embargo, tengo un amigo adicto a las teorías conspiratorias que considera que el alunizaje del 69 de Neil Armstrong es un montaje del ejército americano y que, por tanto, la retransmisión que en España hizo con su florido verbo mi paisano Jesús Hermida entra en el terreno de la CF televisiva.
De todas maneras, son series como Star Trek, Expediente – X y Héroes las que han iniciado a miles de jóvenes en el género y a cuyos pechos han mamado el sentido de la maravilla y la fascinación por el misterio, lo sobrenatural y lo fantástico hasta conformar sus gustos y preferencias, por lo que decidí titularlo 'La tele que mamaste'”
He dedicado un capítulo a cada una de las series capitales del género como, por ejemplo, Historias para no dormir, Dimensió Desconeguda (ya sé que en castellano se dice Dimensión desconocida, pero tengo una tía que se llama Cunegunda y como suena parecido he dejado de decir “desconocida”), StarGate, Babylon 5, Galactosa, Perdidos, Perdidos en el Espacio, Perdidos en el Tiempo, De perdidos al Río y Esa hija que tienes está hecha una perdida”

El libro, que empieza con el conocido estribillo de Joaquín Sabina:
“Teleespañolito, que ves la tele,
Te guarde Dios,
Uno de los dos canales
Ha de helarte el corazón”
ya ha llamado la atención de los aficionados de muchos países por lo que prontamente será traducido al moldavo, el letón, el rumano y el panocho.
La casa de apuestas en intenet www.ludopatillas.com ya ha comenzado a especular con la posibilidad de que “La tele que mamaste” obtenga el año que viene un premio Ignatius al mejor ensayo y quien se juegue una libra esterlina a su favor obtendrá otra más y un pack de estofado de carne de mici precocinado con alcachofas.


domingo, 20 de mayo de 2007

DÍAS DE VINO Y FANDOM EN VALDEAVELLANO DE TERA

Organizadas por el crítico Julián X se han desarrollado el sábado del 5 de Mayo en Valdeavellano de Tera, pequeña localidad castellana ubicada a unos 20 km de Soria capital, unas jornadas de Literatura Fantástica que han reunido a hordas de aficionados españoles al género. Muchos de ellos han agradecido públicamente que se les sacara de sus hábitats habituales en Madrid o Barcelona y hayan visto campo y vegetación, ya que lo más verde que suelen ver son las bandejas de puerros del supermercado de la esquina.

Los que se hayan leído el post anterior de este mismo blog (si no lo han hecho, ya están mirándoselo, que no tengo muchas ganas de repetirme haciendo resumencitos) ya sabrán de la gran preocupación que cundió en toda la provincia causada por las bandadas de patos que se acercan a cada convención del género y que, al no venir los forofos de las novelas de la saga de los Aznar que suelen alimentarlos, hicieron temer a más de uno que se acabaran lanzando sobre la población civil. Afortunadamente, Julián estuvo al quite y aprovechó la intervención radiofónica de Lucas, el portavoz de la facción más moderada de las ánades, para ponerle al día de la situación (“¡Que no, que no va a ir ninguno de esos señores que os echan pan, que aquí se viene a hablar de literatura con mayúsculas”) y organizar una reunión a alto nivel tras la que los patos decidieron abandonar la zona tras haberse dado un festín con seis toneladas de material sobrante procedente de una fábrica de galletas Fontaneda.

El primer acto de las jornadas corrió a cargo de Gabriel Garrido, presidente de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Fisión y Horror, que habló sobre el papel de las iniciativas sin ánimo ni posibilidad de lucro en el desarrollo del género: “Ya me gustaría que para lo que me hubieran llamado fuera para hablar de las posibi
lidades de forrarse con estas cosas, pero para eso está la persona que va a hablar a continuación de mí”.
Lucio G Pardo demostró sus conocimientos sobre los mercados europeos de literatura de género obtenidos gracias a su red de informadores que, al igual que los ojeadores futbolísticos, van de convención en convención obteniendo información puntual sobre las jóvenes promesas que van apareciendo en cada uno de los países europeos. “Acabo de fichar a un chaval lituano de 17 años que está siendo la revelación en Eslovaquia y no veo el momento de editarlo y empezar a vendéroslo. Bueno, a vosotros y a toda Europa, que no sabéis lo que me duele que haya 25 países en la Unión Europea y yo sólo esté vendiendo en uno”

Una de las charlas más apreciadas por el respetable fue la que Santiago X Simenon, conocido autor de “Eximénico” (ver un post anterior al respecto) ofreció al público con el título de “Taller de microrrelatos” desde su experiencia como microescritor de microrrelatos, relatos que tienen como característica principal estar protagonizados por bacterias, protozoos y microbios en general, de los cuales toman su nombre. Desde el caldo de cultivo en el que habita microrrelató cómo se inició en el género:
“Yo siempre he escrito historias protagonizadas sobre seres humanos y otros mamíferos con la errónea presunción de que es necesario hablar sobre especímenes de 'homo sapiens' para hacer historias interesantes, pero poco a poco he ido quitándome esa camisa de fuerza que constreñía mi creatividad y voy escogiendo celentéreos y hasta anélidos para salir en mis historias en un camino que con el tiempo me llevará a estafilococos, bacilos, virus y hasta priones.
Francamente recomiendo a los autores jóvenes que sigan esta línea pues considero que puede abrirles nuevos mercados. No sabéis la gran cantidad de foraminíferos que están esperando leer relatos protagonizados por alguien con quien se puedan identificar”
Finalmente, Santiago presentó su colección de microrrelatos “Agapito el leucocito”, protagonizada por el glóbulo blanco del mismo nombre, que lucha contra los gérmenes que vienen del espacio exterior devorándolos con sus pseudópodos.
La “grand finale” fue el debate sobre la crítica literaria y sobre si debería ser incluida como disciplina olímpica junto a otras como esgrima, por ejemplo, como defendía Fernando Angel Moratinos, que ostenta el título nacional de campeón en la especialidad de crítica literaria con sable. Fernando Angel fue el primero en presentar sus sólidos planteamientos teóricos para ser rebatido por críticos de la talla de Santiago de Juanes, que considera que debería ser incluida como parte de la doma de equinos, ya que el crítico se funde con el libro igual que el jinete se funde con el caballo y lo lleva de un lado para potro según le parece, Nacho Ellacuría, que en su blog “Aburrimientos de un reflejaovejas” siempre ha defendido que ante el libro el crítico ha de ser como el “aitzkolari” con el tronco, ya si no le sacude una buena cantidad de hachazos no va a ser capaz de sacarle jugo, y Aleix Vidal Quaderns, que comentó que siempre ha encontrado cierta afinidad entre la labor de la crítica y el patinaje artístico, aunque ni él mismo sabe explicar porqué.
Todo esto transcurrió entre abundantes comilonas de asado de mici, que es algo así como un ciervo, pero criado en estepas donde hay poca hierba que comer, así que se cría escuchimizado y no pasa del tamaño de un caniche. Esto causa no pocos problemas a los perros pastores del Pirineo, que son los que suelen pastorear sus rebaños y se asustan cada vez que se produce una estampida de micis y esos animalitos, dotados de una frondosa cornamenta, les pasan por entre las piernas con peligro de arrancarles el escroto o el prepucio con la cuerna.
La noche culminó con la demostración por parte de Luis G Pardo de sus habilidades canoras con su particular versión de“Hello, Dolly”, que popularizó Louis Armstrong en su día, y que él retituló como “Hello, Cotri”, en honor de cuando Osantonio Cotrina, más conocido como “Cotri” en el mundillo, volvió a publicar un relato en una de sus revistas tras haberle sido infiel escribiendo para otras .
“Hello, Cotri,
this is Luis, Cotri,
it's so nice to have you
back where you belong”
(Hola, Cotri, yo soy Luis, Cotri, qué bien tenerte de vuelta donde perteneces)
Sólo cabe comentar que la platea se vino abajo, más o menos como en este clip de YouTube

Los aficionados agradecieron a Julián X el esfuerzo para organizar el evento y lo sacaron a hombros mientras cantaban la bella poesía de Luis (sí, otro Luis más en este post) Sánchez Pollack, Tip:
“A falta de Ermengardas,
buenas son Bertas
y si son Julianillas,
miel sobre hojuelas”
Al contrario que otras veces, se tuvo cuidado de bajarlo un poco para evitar que se fuera a dar contra el marco de la puerta, lo cual le evitó la típica conmoción cerebral que suele llevarse el homenajeado en estos casos.

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.