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domingo, 29 de enero de 2006

LAS HISPACONES, MALAS PARA EL HíGADO


A veces uno va a una convención anual y la novia/esposa/madre le dice que mejor no vaya, que tiene mejores cosas que hacer. Otras veces, uno vuelve y se dice “No sé si debería haber ido” o “En la vida me vuelvo a enredar con estas tontadas”. A las dos semanas, es el recibo del banco el que llega y, mostrando los pagos con tarjeta y el dinero que ha habido que ir sacando, desaconseja vivamente el volver a ir a una.

Sin embargo, nunca hasta ahora se había unido un médico al coro de voces contrarias a este tipo de convenciones. Indalecio Povedilla, aficionado al género y urólogo de profesión en la localidad de Villacarrillo (Jaén), que realizó un concienzudo trabajo de investigación, tomando muestras tanto de sangre como de orina antes y después de la última Hispacón a 12 asistentes, ha publicado un artículo en el boletín interno de la Sociedad Heinlein Pontevedresa y se muestra francamente preocupado.
"Más que concluyentes, alarmantes, son los resultados. La gente, con la excusa de que no se ve más que una vez al año y aprovechando que no está el cónyuge empieza trasnochar, cenar cosas pesadas o llenas de colesterol ("yo no he venido a Vigo a comer alcachofas"), beber jarras y jarras de cerveza, cubatas, vino de la comarca o embotellado a 900 km, que en el fondo les da igual. Yo tengo la sensación de que esta conducta es fomentada por los miembros de la Junta Directiva de la Asociación que, a la hora de defender su gestión buscan tener una asamblea tranquila sin elementos contestatarios y para ello, qué mejor que tener a todos los socios resacosos y embotados”

¿De qué va esto?

No sabéis dónde os metéis .... Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia del todo, pero casi. Friquis, aznarquis, hards, gafapastas, conanianos, trekkies ... todos ellos pasados por la turmix (o la thermomix) de la parodia.